La producción de perfiles de aluminio implica un sistema preciso de procesamiento térmico y tratamiento superficial. Los procesos principales incluyen fusión de aleaciones, fundición, extrusión, tratamiento térmico, tratamiento de superficies y corte y embalaje de precisión. 
En primer lugar, elementos como el aluminio, el magnesio y el silicio se dosifican según las especificaciones de la marca y luego se funden y moldean en barras de aluminio. Las barras de aluminio se calientan a 480-530 ℃ y se extruyen a través de un molde en perfiles de una sección transversal específica. Después de la extrusión, se enderezan y aserran, y luego se envían a un horno de envejecimiento (alrededor de 195 ℃) para preservar el calor y mejorar la dureza y la resistencia. El tratamiento de la superficie determina la apariencia y la resistencia a la corrosión: la oxidación anódica forma una película densa de óxido que proporciona resistencia al desgaste y a la corrosión; el recubrimiento en polvo/recubrimiento de fluorocarbono ofrece colores intensos y una fuerte resistencia a la intemperie; El recubrimiento por electroforesis proporciona una superficie fina y uniforme, adecuada para puertas y ventanas de alta gama. Finalmente, los productos se someten a inspección de calidad, corte de precisión, embalaje y almacenamiento. Todo el proceso se controla estrictamente para garantizar la precisión, lo que garantiza que la rectitud, la tolerancia dimensional y la calidad de la superficie de los perfiles cumplan con los estándares. Comprender el proceso ayuda a apreciar por qué los perfiles de aluminio poseen las ventajas integrales de alta resistencia, buena precisión y larga vida útil, y proporciona una base profesional para la selección y adquisición.